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Cuando muere tu mascota, el duelo es real.

Tu mascota no era solamente un animal que vivía en tu casa. Era parte de tu vida cotidiana. Estaba allí cuando llegabas a casa. Era parte de tus rutinas. Era alguien con quien hablabas, con quien te sentabas, reías, te preocupabas y cuidabas.

Cuando tu mascota muere, duele. A veces más de lo que esperas.

El duelo es la respuesta emocional normal y natural ante una pérdida. Aunque la mayoría de la gente piensa que el duelo solo ocurre tras la muerte de una persona, la muerte de una mascota puede generar una respuesta de duelo igual de intensa.

Es posible que notes:

* Dificultad para concentrarte
* Dormir más o menos de lo habitual
* Cambios en el apetito
* Sensación de entumecimiento
* Oleadas repentinas de tristeza
* Buscar a tu mascota por costumbre
* Olvidar por un momento que ya no está

También puedes notar que las personas a tu alrededor no reaccionan de la misma manera. Incluso dentro de la misma familia, el duelo se manifiesta de forma diferente en cada persona.

¿Por qué la pérdida de una mascota puede sentirse tan solitaria?
La pérdida de una mascota a menudo se minimiza. Esto significa que la profundidad de tus sentimientos puede no ser reconocida por quienes te rodean.

Puedes escuchar cosas como:

* «Siempre puedes tener otra»
* «Al menos ya no sufre»
* «Solo era una mascota»
* «Dale tiempo»

La mayoría de las personas tiene buenas intenciones al decir estas cosas. Intentan ayudar, pero en lugar de eso, pueden hacerte sentir que tu dolor se ignora o no se comprende.

Es muy común que alguien sugiera tener otra mascota de inmediato, pero reemplazar a una mascota no resuelve el dolor que sientes por la que perdiste.

El problema de esperar a que el tiempo cure

Probablemente hayas oído que el tiempo lo cura todo, pero si el tiempo por sí solo curara el dolor emocional, ya no sentirías dolor por las pérdidas de años anteriores.

El duelo es emocional. No se soluciona simplemente comprendiendo lo que pasó o recordándote que tu mascota vivió muchos años o que ya no sufre. La lógica no resuelve el dolor emocional.

El duelo no resuelto puede:

* Hacer que los recuerdos felices se sientan dolorosos
* Afectar tu disposición a crear un vínculo con otra mascota
* Hacer que tus futuras decisiones se tomen desde el miedo
* Afectar tus relaciones con personas y animales

Del cerebro al corazón

Después de que tu mascota muere, puedes sentir alivio porque ya no sufre, pero también una profunda tristeza por su partida. Ambos sentimientos pueden coexistir.

Recuperarse no significa olvidar a tu mascota. No significa amarla menos.

La recuperación significa poder:

* Recordar sin sentirte abrumado
* Hablar de tu mascota sin encerrarse en sí mismo
* Tomar decisiones futuras sin que el miedo te domine
* Decidir tener otra mascota desde un lugar de paz

El objetivo no es reemplazar la relación que tenías. El objetivo es sentirte completo emocionalmente con ella para que tus recuerdos te brinden consuelo en lugar de dolor.

¿Te sentirás mejor alguna vez?

La recuperación del duelo consiste en aprender nuevas habilidades para lidiar con la pérdida. A la mayoría de nosotros nunca nos enseñaron a hacerlo.

Realizar pequeñas acciones correctas te permitirá:

* Honrar la relación que tenías
* Expresar lo que quizás quedó sin decir
* Liberarte de la culpa o el arrepentimiento
* Recordar a tu mascota con más amor que dolor

Puede que siempre extrañes a tu mascota. Eso refleja cuánto la amabas, pero es posible recordarla sin que los recuerdos sean dolorosos, y es posible sentirse mejor sin sentir que la estás olvidando.

Escrito por Allison James Henry, Certified Grief Recovery
Traducido por María C Torres Ángel, Certified Grief Recovery Specialist