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Cuando muere tu mascota
Tu mascota no era «solo un animal». Era familia. Y perderla duele, profundamente.

(01) — No estás exagerando
Tu duelo es válido
El vínculo con tu mascota era real, y el dolor que sientes también lo es.
No era solo un animal que vivía en tu casa: era parte de tu vida diaria, de tus rutinas y de tu manera de volver a casa.
No hay nada roto en ti. Estás en duelo.
Lo más cercano al amor incondicional que llegamos a percibir es el que sentimos de nuestras mascotas.
Russell Friedman
Ese duelo no se va así no más. Vive en nosotros.
Cole James
(02) — Algo para considerar
Señales de que tu duelo puede estar incompleto
No son señales de que algo ande mal contigo. Son señales de asuntos emocionales pendientes, y hay acciones concretas que ayudan.
- Llegas a casa y todavía esperas oírla en la puerta.
- Te da vergüenza lo mucho que duele, porque «era solo una mascota».
- Evitas mirar su cama, su correa o su rincón favorito.
- Sientes culpa por la decisión de dormirla, o por no haber estado ahí.
- La gente a tu alrededor ya siguió adelante, pero tú no.
- No te imaginas tener otra mascota porque se siente como una traición.
- Te sorprende lo vacía que se siente la casa sin ella.
(03) — Lo que quizá escuchas
Palabras bien intencionadas que duelen
La gente quiere ayudar, pero a casi nadie le enseñaron qué decir ante una pérdida.
«Era solo un animal.»
Para ti era familia. Minimizar el vínculo no hace que duela menos.
«Consigue otra.»
Ninguna mascota reemplaza a otra. Cada vínculo es único.
«Por lo menos no fue una persona.»
Comparar pérdidas no ayuda: tu dolor es real tal como es.
«Tuvo una buena vida.»
Puede ser cierto, y aun así te duele su ausencia.
«Ya deberías estar mejor.»
El duelo no tiene fecha de vencimiento.
«No es para tanto.»
Lo es para ti. Y eso es lo que importa.
Nadie sería tan insensible como para decirte que salieras a «conseguir otra mamá» si tu madre muriera, ¿verdad?
Russell Friedman
No son malas personas: simplemente no saben qué decir. El problema es que escuchaste estas frases tantas veces que empezaste a creerlas, y dejaste de hablar de cuánto te sigue doliendo.
(04) — Cuando sientas que es el momento
Hay un camino para atravesar esto
Quizá todavía no estés para leer esta parte, y está bien. Guarda esta página y vuelve cuando quieras.
Pero cuando llegue el momento, cuando cargar con esto pese más que el miedo a mirarlo de frente, existe un programa de acción pensado exactamente para ese momento, respaldado por investigación revisada por pares de Kent State University.
La relación que tuviste con tu mascota fue única. Ninguna otra la reemplazará. Lo que hacemos es ayudarte a completar el dolor, para que puedas atesorar el amor.
Grief Recovery Method®
Un manual para esta pérdida
El método tiene una guía dedicada al duelo único de perder una mascota.
Decir lo que faltó
Una forma estructurada de expresar lo que no alcanzaste a decirle.
Atesorar el amor
Pasar del dolor agudo a los recuerdos queridos de su vida a tu lado.
¡Trabajar con mi especialista fue maravilloso! Este programa me cambió la vida. Meses después de la muerte de mi perro yo seguía deshecha. Siento que recuperé mi vida.
Participante del Grief Recovery Method®
(05) — Da el primer paso
No tienes que hacerlo a solas
Escríbeme por WhatsApp
Cuéntame qué estás viviendo. Conversamos sin compromiso, en Bogotá o por Zoom.
Haz la autoevaluación
Cuatro preguntas para reconocer si lo que sientes es un duelo sin resolver.
Conoce el programa uno a uno
Un programa de acción privado, personal y a tu ritmo, con el Grief Recovery Method®.
¿Prefieres hablarlo de viva voz? Llámame o escríbeme un correo y lo conversamos sin compromiso.
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